La falsa idea que nos venden los optimistas
exitosos sobre "haz lo que amas", en la actualidad creo yo, nos
ha ido convirtiendo en seres rutinarios y olvidadizos. Olvidadizos por no
darnos cuenta con quien estamos y en dónde estamos, olvidar la cortesía,
la paciencia, el no recordar ni siquiera nuestro propio cumpleaños y el no
darnos cuenta siquiera de que, cuando volteamos arriba vemos un cielo bello
que todos los días nos regala atardeceres espectaculares.
Pekka Himanen, en su libro “La ética
del hacker y el espíritu de la era de la información”, nos
habla sobre dos éticas diferentes, la primera, que viene desde Max Weber,
la ética protestante, que se basa principalmente en tomar el trabajo como
deber, con horas establecidas, con una rutina que te guste o no lo tienes
que hacer. Creo que es, como la gran mayoría de las personas (pensando
regionalmente) trabajan actualmente en México.
Himanen habla de los principios de esta
ética protestante. Nos dice que un trabajador está obligado a realizar su
parte del trabajo lo mejor posible, pues éste es un deber por sí solo; un fin
más que un medio. Menciona también que el trabajo se debe hacer por la
simple razón que “ha de ser realizado”, sin importar cuán absurdo sea.
Hola Priscila! me gustaron mucho tus reflexiones y como escribes, me piqué mucho con la lectura de tu entrada; concuerdo con tu reflexión sobre que debes amar o gustar lo que haces o el tiempo se va a pasar demasiado lento y no vas a ser productivo; honestamente tuve un trabajo que al principio me gustaba mucho y fue perdiendo el encanto hasta el punto en el que iba de malas a trabajar y las horas se sentían como días.
ResponderEliminarMe gustó mucho también que reflexionaras y platicaras de los becarios como lo hicieron en el artículo.
Mi única recomendación es hacer tu letra del blog un poco más grande porque está muy chiquita.
Saludos
Muchas gracias! Ya está corregido.
EliminarY gracias por compartir también tu experiencia, también creo que uno debe tratar de disfrutar lo que hace, ya que gran parte de nuestras vidas la pasamos trabajando.
EliminarHola Priscila.
ResponderEliminarMe gusta la manera en la cual estructuraste tu entrada. Es clara, ordenada y me parece atractiva en cuanto a su redacción. Estoy de acuerdo con lo que planteas, sobre todo la mención que haces de los becarios me parece muy importante pues es un tema actual muy presente tanto en España, como en México y en el resto del mundo.
Concuerdo también con que existen muchísimos casos de personas que decidieron dedicarse a algo que no les gustaba por la presión que el régimen capitalista les imponía, sin embargo, también existen casos de personas que renunciaron a su trabajo (supuestamente bien pagado) y a su vida supuestamente cómoda y decidieron dedicar sus días a vivir de algo que les apasionara y los llenara en verdad.
Sólo te recomendaría, igualmente, que agrandes tu letra. Sería más sencillo y más cómodo de leer, en mi opinión.
Muchas gracias, creo que es importante que los becarios conozcaos nuestros derechos y marcar límites, igual que cualquier otro trabajador.
EliminarGracias por la observación, ya está corregida.
Saludos.
Todas las personas merecemos una remuneración justa por nuestro trabajo, y que nos permita sentirnos valorizados.
ResponderEliminar¡Excelentes observaciones!
Muchas gracias Carlos. Todos merecemos un trato digno sea el trabajo que sea.
EliminarSaludos!
¿Hay forma de que el trabajo por deber no sea explotación?
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